Hay preguntas que llegan a Migración Sin Fronteras con un peso emocional que se nota incluso en el WhatsApp. La de Óscar Fajardo, escrita desde Nicaragua, es una de esas. Vivió 14 años en Londres, tenía su residencia permanente hecha, pero en 2022 tuvo que volver a su país para cuidar a su papá, que se enfermó. Casi cuatro años después, con las cosas ya más tranquilas en casa, quiere regresar al Reino Unido, donde dejó a su hermana, a sus amigos y, como él mismo dice, “la vida hecha”. Un conocido le advirtió que ya perdió todo y que tendría que empezar de cero. Otro le habló de una supuesta visa especial para exresidentes. ¿Quién tiene razón?
La abogada Laura Morales, quien atiende este tipo de consultas migratorias cada mes en nuestro espacio, fue directa: los dos comentarios que le hicieron a Óscar son correctos, dependiendo de qué tipo de permanencia tenía. Y ahí está la primera aclaración importante, una que muchísimos radioescuchas desconocen: no todos los “indefinite leave to remain” son iguales. Si la residencia se obtuvo bajo leyes británicas —por ejemplo, tras llegar como estudiante, trabajador o refugiado—, ausentarse del país por más de dos años hace que automáticamente se pierda. Si en cambio la permanencia proviene de las leyes europeas, bajo la figura del settled status, el plazo de gracia se extiende a cinco años.
Óscar, con casi cuatro años fuera, encajaría en el escenario más restrictivo si su estatus era bajo leyes británicas: en ese caso, “efectivamente, técnicamente ya lo perdiste”, explicó Morales sin rodeos. Pero eso no cierra la puerta del todo. Existe una aplicación específica para pedir que se restituya el indefinite leave to remain a quienes se ausentaron por un motivo justificado, siempre que puedan demostrar lo que la abogada llama strong ties: lazos fuertes y comprobables con el Reino Unido.
Y aquí la buena noticia para Óscar: cuidar a un padre enfermo, cuando no hay otra persona disponible para asumir ese rol, es precisamente el tipo de motivo que el Home Office suele considerar válido. “Yo creo que siempre vale la pena intentarlo, especialmente si te saliste por un motivo como el que estás mencionando”, señaló Morales, insistiendo en que la clave está en documentar bien esos vínculos: familia en el Reino Unido, una vida construida allí, la razón concreta de la ausencia. La decisión final, aclaró, siempre dependerá de que el Home Office considere válido el motivo y sólidos esos lazos.
La lección para cualquiera que esté en una situación parecida —cuidando a un padre, una madre, resolviendo una emergencia familiar en el país de origen— es no asumir lo peor sin antes revisar bajo qué ley se obtuvo la residencia. La diferencia entre dos años y cinco puede ser, literalmente, la diferencia entre tener que aplicar desde cero o simplemente hacer las maletas y volver.
¿Está en una situación similar y no sabe si ya perdió su permanencia? Escriba su caso, con el mayor detalle posible, al WhatsApp de Migración Sin Fronteras: 07497 92 9750. Cada primer miércoles de mes la licenciada Laura Morales responde en vivo las preguntas que ustedes nos hacen llegar.