Elephant and Castle, Londres

Elephant and Castle: el cruce de Londres que aprendí a llamar el gueto latino, y la polémica que me costó ese término

Elephant and Castle no es un barrio bonito a primera vista: es un cruce de calles y rotondas en el sur de Londres, con una estación de tren desde 1863 y un nombre que, según la leyenda popular, vendría de “Infanta de Castilla” -una historia que los historiadores han desmentido, aunque sigue circulando en cualquier guía turística improvisada-. Pero para mí, y para miles de latinoamericanos que llegamos a Londres desde los años 70, Elephant and Castle significó otra cosa: fue durante décadas el lugar donde uno podía sentirse en casa.

El viejo centro comercial Elephant and Castle Shopping Centre, inaugurado en 1965 y presentado en su momento como el primer mall techado de Europa, se llenó con los años de peluquerías, envíos de dinero, restaurantes y tiendas latinas, hasta convertirse en lo que la comunidad y organizaciones como Latin Elephant bautizaron informalmente como el “Latin Quarter” de Londres. Ahí compré, ahí comí, ahí hice notas para varios reportajes a lo largo de mi carrera cubriendo la vida de nuestra gente en el Reino Unido.

Ese centro comercial cerró en septiembre de 2020 y fue demolido poco después, dentro de un plan de regeneración urbana que hoy sigue transformando la zona -con nuevos edificios, un cine y espacios comerciales que se espera terminen de abrirse hacia 2026-. Para muchos comerciantes latinos, la desaparición del viejo mall significó también la pérdida de un punto de encuentro que costó años reconstruir en otros locales del área.

Si alguien quiere ir hoy a comprobar con sus propios ojos cómo sigue esa transformación, llegar es sencillo: la estación de Elephant & Castle, con las líneas Bakerloo y Northern del metro además de trenes nacionales, deja literalmente en la puerta del cruce. No hay que pagar entrada ni pedir permiso para nada: es una zona urbana pública, se recorre libremente a cualquier hora. Lo que sí conviene calcular es el día: entre semana el ambiente es más tranquilo y se puede caminar con calma entre los nuevos edificios; los fines de semana, en cambio, el mercado y los locales latinos que sobreviven en la zona están mucho más animados, con más música, más olor a comida y más gente. Para no perderse nada, hay que buscar el nuevo Elephant Park y sus murales de arte urbano, y preguntar por el Mercato Metropolitano, que sigue en la zona aunque su ubicación exacta ha ido cambiando con las obras de regeneración, así que vale la pena confirmarla antes de salir de casa. Y si de una foto se trata, el lugar es Elephant Square, la nueva plaza peatonal, o directamente frente a los murales de Elephant Park, que hoy son casi un mural-homenaje involuntario a lo que fue este cruce.

Fue justamente por usar la expresión “gueto latino” para describir ese fenómeno -una comunidad que se aglutina, se organiza y sobrevive en un punto muy concreto de una ciudad extranjera- que un día recibí en redes sociales el ataque de un “hater” que interpretó mis palabras como un insulto. Nada más lejos de mi intención: lo dije, y lo sigo pensando, como un homenaje a la capacidad de nuestra gente de crear comunidad donde sea que llegue, no como un menosprecio. La polémica pasó, pero el cariño por Elephant and Castle -y por lo que representa- se quedó.

Hoy, entre grúas y edificios nuevos, Elephant and Castle sigue siendo, a su manera, un termómetro de cómo ha cambiado -y sigue cambiando- la vida de los latinoamericanos en Londres.

Imagen: Gerry Lynch / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

Sobre el autor: Orlando Mancini — corresponsal de la Familia Real Britanica con mas de 20 anos de experiencia en medios en Londres, excorresponsal de Caracol TV y NBC-Telemundo. Mas sobre nuestra redaccion y fuentes.

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