La boda de Kate y William: la noche que reporteé desde The Mall para contarle al mundo hispano el cuento de hadas real

La boda de Kate y William: la noche que reporteé desde The Mall para contarle al mundo hispano el cuento de hadas real

El 29 de abril de 2011, Londres prácticamente se detuvo. Catherine Middleton y el príncipe William se casaron en la Abadía de Westminster, pero la postal que dio la vuelta al mundo terminó de completarse varias calles más allá, cuando la pareja recorrió The Mall a bordo de un carruaje State Landau de 1902, pasando por Clarence House, Horse Guards y Whitehall, de regreso al Palacio de Buckingham para el beso en el balcón que todos esperábamos.

Esa boda no fue una boda cualquiera para quienes trabajábamos en medios: solo en el Reino Unido la siguieron en algún momento casi 37 millones de personas, y las cifras se multiplicaban por decenas de países -Estados Unidos, India, Alemania, Francia, Canadá-, además de un récord Guinness de 72 millones de transmisiones en vivo por YouTube en 188 países. Como corresponsal para audiencia hispana, mi trabajo era traducir en tiempo real, para nuestra gente, una ceremonia pensada para un público completamente distinto: explicar quién era quién en esa procesión, qué significaba cada gesto, por qué medio mundo lloraba de emoción con la boda de unos desconocidos.

Quien hoy quiera pararse en ese mismo tramo de The Mall no necesita esperar a otra boda real: es una avenida pública, de acceso libre en cualquier momento del día, que se llega caminando en pocos minutos desde las estaciones de Charing Cross, St James’s Park o Green Park. El mejor momento para sentir algo parecido a esa atmósfera es visitarla combinada con el Palacio de Buckingham -sobre todo si hay cambio de guardia esa mañana- o revisando de antemano el calendario oficial de eventos de la Casa Real, por si hay algún desfile o ceremonia programada. Y para la foto que mejor resume ese día de 2011, el punto exacto es el Victoria Memorial, la rotonda justo frente a las rejas del palacio, con la avenida completa detrás.

Tengo una fotografía de esa cobertura que atesoro de forma especial: una foto de noche, ya con la energía de la jornada aplacada, micrófono en mano, cuando la ciudad seguía celebrando mucho después de que el carruaje real hubiera desaparecido rumbo al palacio. Esas jornadas larguísimas de transmisión, que empezaban de madrugada y terminaban ya entrada la noche, son las que más se quedan grabadas -no tanto por lo que se ve en cámara, sino por el cansancio y la satisfacción de haber estado ahí, contándolo en español para quienes seguían todo desde el otro lado del mundo.

The Mall, esa misma avenida donde cada junio veo pasar el Trooping the Colour, guarda también esa boda real en su memoria de asfalto y confeti. Pocas calles en el mundo han sido escenario, en un solo tramo, de tanta historia contada en directo.

Sobre el autor: Orlando Mancini — corresponsal de la Familia Real Britanica con mas de 20 anos de experiencia en medios en Londres, excorresponsal de Caracol TV y NBC-Telemundo. Mas sobre nuestra redaccion y fuentes.

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