No es un secreto para nadie que sigue mi trabajo que, aunque llevo años reportando desde Londres sobre la Familia Real, mi corazón sigue mirando hacia Latinoamérica cada vez que hay una buena noticia para la región. Y esta lo es: Ciudad de México entró entre los destinos más recomendados del mundo para 2026, según la guía “Best in Travel” de Lonely Planet, una de las publicaciones de viajes más influyentes del planeta.
La lista, publicada a finales de 2025, no solo reconoce lo obvio —su oferta gastronómica, sus museos, su vida cultural— sino algo que quienes somos de la región ya sabíamos: que la capital mexicana se ha convertido en un referente de reinvención urbana, con barrios como la Roma y la Condesa transformados en polos de diseño, arte y buena mesa, sin perder el pulso de su historia prehispánica y colonial en sitios como el Zócalo o el Templo Mayor.
La lista, publicada el 21 de octubre de 2025, reúne 25 destinos, y América Latina tuvo una presencia fuerte: junto a Ciudad de México aparecen Perú, Cartagena de Indias, Quetzaltenango (Guatemala) y el barrio japonés de Liberdade, en São Paulo. Cinco de los 25 elegidos son latinoamericanos.
El año elegido tampoco es casual. En 2026 la capital mexicana vivió el Mundial de fútbol como pocas ciudades: el Estadio Azteca acogió el partido inaugural el 11 de junio y se convirtió en el primer estadio del mundo en recibir partidos de tres Copas del Mundo, después de las de 1970 y 1986. Buena parte de las mejoras de transporte y espacio público hechas para el torneo siguen ahí para el viajero.
Para una primera visita, hay cuatro paradas que casi nadie se salta. El Museo Nacional de Antropología, donde está la Piedra del Sol. El Centro Histórico y los canales de Xochimilco, que la UNESCO declaró juntos Patrimonio de la Humanidad en 1987. Coyoacán, con la Casa Azul de Frida Kahlo, que conviene reservar con anticipación porque las entradas se agotan. Y, a unos 50 kilómetros, las pirámides del Sol y de la Luna en Teotihuacán, que se visitan en una excursión de un día.
La comida merece capítulo aparte. En 2024 la Guía Michelin publicó por primera vez su selección de México, y una de las noticias que dio la vuelta al mundo fue la estrella concedida a El Califa de León, una pequeña taquería del barrio de San Rafael donde se come de pie. Es el mejor resumen de la ciudad: la alta cocina de restaurantes como Pujol o Quintonil convive con mercados, puestos callejeros y fondas que no tienen nada que envidiarles.
Para quienes vivimos la diáspora desde el Reino Unido, la buena noticia práctica es que cada vez hay más opciones para llegar: aerolíneas como British Airways y Aeroméxico ofrecen vuelos directos desde Heathrow, con una duración de entre 11 y 12 horas, lo que facilita planear una visita a la familia combinada con turismo sin necesidad de escalas.
Tres consejos prácticos antes de viajar. La ciudad está a 2.240 metros sobre el nivel del mar, así que los primeros días conviene ir con calma, hidratarse y moderar el alcohol. La temporada de lluvias va aproximadamente de junio a septiembre, con tormentas fuertes por la tarde; de noviembre a abril el clima es más seco y estable. Y quienes viajan con pasaporte británico no necesitan visado para estancias turísticas, aunque las autoridades migratorias pueden pedir el billete de regreso y la reserva de alojamiento.
Que un destino latinoamericano entre en estos rankings no es un dato menor: significa más visibilidad, más inversión en turismo y, con eso, más oportunidades para las comunidades locales. La próxima vez que alguien en Londres me pregunte “¿y qué hay para ver en México?”, ya tengo con qué respaldar la respuesta más allá de mi propio cariño por la región.


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