Cristóbal fue, en palabras de la propia abogada Laura Morales, el tipo de televidente ideal: escribió un mensaje extenso, pero con todo el contexto necesario para poder responderle con precisión. Paraguayo, de 29 años, vive en Londres con visa de estudiante vigente hasta marzo de 2027. Lleva dos años y ocho meses conviviendo con su pareja, ciudadana británica, y ambos quieren dar el paso hacia la visa de pareja sin que él tenga que salir del país. El obstáculo es el conocido requisito financiero de 29,000 libras esterlinas: ella trabaja a tiempo parcial y gana alrededor de 21,000, pero juntos tienen unos 40,000 libras ahorrados, y el padre de ella se ofreció además a ayudarles con dinero adicional. Cuatro preguntas concretas: ¿se puede combinar el salario con los ahorros? ¿los ahorros deben estar a nombre de ella únicamente, o sirve una cuenta conjunta, y por cuánto tiempo deben permanecer ahí? ¿aceptan dinero de un tercero, como el papá de ella? ¿cuentan a su favor los más de dos años de convivencia sin estar casados?
La respuesta de Morales fue, en sus propias palabras, “extensa pero perfecta”, precisamente porque el nivel de detalle de la pregunta le permitió resolver cada punto sin ambigüedades. Primero: sí, se puede combinar salario y ahorros. Con 21,000 libras de ingreso anual más 40,000 libras en ahorros, la pareja cumple sin problema el requisito financiero de 29,000 libras.
Segundo, sobre a nombre de quién deben estar esos ahorros: pueden estar a nombre de Cristóbal, de su pareja, o de ambos en una cuenta conjunta. La única condición es que, si es una cuenta conjunta, debe estar exclusivamente a nombre de los dos miembros de la pareja; una cuenta conjunta que incluya a un tercero —como el padre de ella— no cumpliría el requisito. Además, ese dinero debe permanecer depositado durante un periodo mínimo de seis meses antes de poder usarlo en la solicitud, ya sea en una cuenta individual o conjunta.
Tercero, sobre el dinero que el padre de su pareja quiere aportarles: la abogada lo autorizó sin reservas, siempre que se trate de un regalo y no de un préstamo. Morales fue explícita en esta distinción, que suele generar confusión: los préstamos de familiares no se aceptan como parte del requisito financiero, pero un regalo —así como muchos de sus clientes jóvenes reciben regalos de boda de sus padres que luego forman parte de sus ahorros— sí es válido, siempre que ese dinero termine depositado en la cuenta de uno de los dos, o en la conjunta, y cumpla igualmente el plazo de seis meses.
Y cuarto, sobre si la convivencia sin estar casados suma a su favor: sí, y de manera decisiva. Al poder demostrar más de dos años viviendo juntos, la pareja tiene derecho a aplicar bajo la categoría de unmarried partner, pareja de hecho no casada, con los mismos requisitos que una pareja casada.
El diagnóstico final de la abogada para Cristóbal fue alentador: cumple el requisito financiero, cumple el requisito de relación por su tiempo de convivencia, y previsiblemente también el de inglés, gracias a su diploma universitario. Lo único que quedaría por resolver es el requisito de alojamiento: demostrar que cuentan con un lugar adecuado para vivir juntos como pareja, ya sea con el contrato de arrendamiento actual o una carta de la familia que los alberga confirmando que ambos residen allí.
¿Está evaluando cambiar de una visa de estudiante a una visa de pareja sin salir del Reino Unido? Escriba su caso al WhatsApp de Migración Sin Fronteras, 07497 92 9750, y la licenciada Laura Morales lo puede orientar en una próxima edición del programa.