Erika es colombiana y médica de profesión. Desde hace un año tiene una relación con un colombiano que vive en el Reino Unido con settled status gracias a su pasaporte italiano, que tiene un trabajo estable en una buena empresa y vivienda propia. Ella ya ha visitado el país dos veces con visa de turista y ahora quiere saber cuál es la forma más conveniente de venir a vivir aquí para consolidar la relación.
La abogada Laura Morales empezó por la noticia menos agradable: “No hay una visa para traer a una novia”. Las visas de la ruta de familia permiten traer a un cónyuge o a una prometida que viene a casarse en el Reino Unido, pero no existe un permiso para venir a convivir como novios y conocerse mejor. Quien quiera hacer eso tiene que buscar una visa en su propio derecho, como una de estudios o de trabajo.
Hay un matiz importante en el caso de Erika. Aunque su novio tenga pasaporte italiano y settled status, ella no puede beneficiarse de las facilidades del EU Settlement Scheme, porque esa vía para parejas solo protege relaciones que ya existían antes del 31 de diciembre de 2020. Su camino son las visas de familia generales de las reglas británicas.
La primera opción es la visa de prometida, pero Morales no la recomienda. Dura solo seis meses, cuesta lo mismo que la de cónyuge y, en la práctica, es una visa de turista con el derecho añadido de casarse: no permite trabajar ni usar el sistema público de salud. Quien la usa queda “en el limbo” hasta que se casa y obtiene la visa de cónyuge desde dentro del país, y muchos de sus clientes viven ese periodo como lento y frustrante.
Por eso la abogada sugiere, si la pareja está segura, casarse en Colombia y solicitar desde allí la visa de cónyuge. Tiene cuatro requisitos obligatorios: que él demuestre ingresos de al menos 29.000 libras anuales, que tenga un alojamiento adecuado para los dos, que ella apruebe un examen de inglés de nivel A1 en un centro reconocido por el Home Office y que acrediten la relación con el certificado de matrimonio y pruebas de que es genuina. A las tasas de la visa hay que sumar el recargo sanitario anual por adelantado.
Siendo médica, Erika tiene además una vía propia que vale la pena valorar. Los médicos formados fuera del Reino Unido pueden registrarse en el General Medical Council, normalmente tras aprobar los exámenes PLAB, y con una oferta de empleo en el sistema de salud pueden solicitar la visa de trabajador sanitario (Health and Care Worker), que tiene tasas reducidas y está exenta del recargo sanitario. Es un camino más largo, pero le daría un estatus independiente de la relación.
¿Quiere venir al Reino Unido por su pareja y no sabe qué visa le corresponde? Escriba su caso al WhatsApp de Migración Sin Fronteras, 07497 92 9750 (solo mensajes de texto, sin llamadas ni notas de voz), y la licenciada Laura Morales lo puede orientar en una próxima edición del programa.
Este caso se respondió en Migración Sin Fronteras, dentro de Express News, el 17 de septiembre de 2026. Puede ver el programa completo en YouTube.
Trámites oficiales relacionados
- Visa familiar como pareja o cónyuge (GOV.UK)
- Visa de visitante (Standard Visitor) (GOV.UK)
- Requisito de inglés para visas (GOV.UK)
Revisado el 5 de octubre de 2026 con la información que publica el Home Office en GOV.UK. Esta guía es información general: para su caso concreto consulte a un asesor regulado por la Immigration Advice Authority (IAA) o a un abogado de inmigración.
