Hay momentos en la vida pública de la Familia Real que, pese a desarrollarse lejos de las cámaras, terminan teniendo una relevancia mucho mayor que cualquier ceremonia oficial.
La noticia que acaparó titulares esta semana no fue un escándalo ni una polémica, sino un gesto inédito: Carlos III decidió publicar su declaración de impuestos personales, revelando que en los dos últimos ejercicios fiscales pagó £11,7…
El regreso de Meghan Markle al Reino Unido no es un simple viaje: es un pulso emocional con una nación que la vio partir entre reproches y acusaciones.
El rey Carlos III sí debería mantener su visita a Estados Unidos. No porque el momento sea oportuno, sino precisamente porque es incómodo. En la monarquía británica, los viajes más delicados suelen ser los más necesarios.
Hay escándalos que se disipan con el tiempo y otros que, como una grieta mal sellada, terminan por ensancharse. El caso Epstein pertenece sin duda a la segunda categoría.