Los príncipes de Gales han despejado finalmente una de las incógnitas más comentadas en los círculos reales británicos. El príncipe George, segundo en la línea de sucesión al trono, asistirá al prestigioso Eton College a partir del próximo curso escolar, siguiendo así los pasos de su padre, el príncipe William.
El anuncio oficial pone fin a meses de rumores sobre el futuro académico del joven heredero. Otras instituciones de gran prestigio habían sido consideradas entre las posibles opciones, pero finalmente William y Kate optaron por la escuela fundada por Enrique VI en 1440 y considerada una de las más exclusivas del Reino Unido.
George, que cumplirá 13 años en julio, abandonará la escuela Lambrook, donde ha estudiado junto a la princesa Charlotte y el príncipe Louis desde 2022. La transición representa uno de los cambios más importantes en su vida hasta ahora, ya que comenzará su educación secundaria en un entorno históricamente vinculado a la élite británica, con una matrícula anual cercana a las 63.000 libras.
Eton llevaba años figurando entre las preferencias de la familia. De hecho, William y Kate fueron vistos visitando el centro junto a George tiempo atrás, alimentando las especulaciones sobre una decisión que ahora se ha hecho oficial.
La elección también tiene una fuerte carga simbólica. William estudió allí entre 1995 y 2000, convirtiéndose en el miembro de la realeza de mayor rango en asistir a la institución. Durante aquellos años obtuvo excelentes resultados académicos y vivió una etapa decisiva que acabaría conduciéndolo a la Universidad de St Andrews, donde conoció a Kate Middleton.
Expertos en realeza destacan que, aunque George recorrerá los mismos pasillos que su padre, sus circunstancias son muy distintas. Mientras William atravesó su adolescencia en medio de la separación de Carlos y Diana, George crece en un entorno familiar descrito como estable y unido. Con esta decisión, los príncipes de Gales parecen apostar por una combinación de tradición, prestigio académico y cercanía familiar para preparar al futuro rey para los desafíos que le esperan.

