La tensión dentro de la Familia Real británica habría alcanzado un nuevo nivel tras una serie de revelaciones explosivas que vuelven a colocar al príncipe Andrés, Sarah Ferguson y sus hijas en el centro de la controversia. Un reconocido autor especializado en realeza asegura que Fergie estaría intentando negociar discretamente una pensión real mientras crecen las diferencias entre el rey Carlos y el príncipe William sobre cómo manejar el escándalo que rodea a la Casa de York.
Según señala el Mirror, las afirmaciones aparecen en la nueva edición actualizada del libro “The Rise and Fall of the House of York”, escrito por Andrew Lownie, quien sostiene que Beatriz y Eugenia habrían rechazado una solicitud impulsada desde las más altas esferas de la monarquía para presentar una auditoría financiera. Aunque las princesas mantienen sus títulos reales y continúan participando ocasionalmente en actos vinculados a la institución, las dudas sobre su posición dentro de la corona siguen creciendo.
Según el Mirror, Lownie describe una relación profundamente ambivalente entre las hermanas York y la Familia Real. El autor asegura que mientras William, Kate y Camila considerarían que mantener cercanía con ellas perjudica la reputación de la monarquía, Carlos mantendría una postura más emocional y protectora hacia sus sobrinas. Esa división interna explicaría por qué las princesas aparecen invitadas a ciertos eventos oficiales mientras en otros momentos parecen apartadas del núcleo institucional.
Las nuevas acusaciones también alimentan rumores sobre el futuro de Sarah Ferguson. El escritor afirma que Fergie podría estar negociando una especie de acuerdo financiero a cambio de evitar entrevistas explosivas o confesiones públicas que compliquen todavía más a la corona británica. El artículo dice además que, el temor a nuevas revelaciones continúa generando nerviosismo dentro del entorno real, especialmente después de años marcados por escándalos, investigaciones y daños reputacionales ligados al príncipe Andrés.
Además, el autor sugiere que el rey Carlos podría sentirse condicionado por compromisos adquiridos previamente con su hermano Andrés respecto a la protección de Beatriz y Eugenia. Esa situación colocaría al monarca en un incómodo equilibrio entre la lealtad familiar y la necesidad de preservar la credibilidad pública de la institución en uno de sus momentos más delicados de los últimos años.

