Los duques de Sussex han emitido su primer pronunciamiento público desde que pisaron suelo británico, y no ha versado sobre su regreso. El comunicado carga contra Meta a raíz del acuerdo extrajudicial que obliga a la compañía a desembolsar hasta 17.100 millones de dólares por vulnerar la legislación federal de privacidad infantil y las normas estatales de protección al consumidor.
El matrimonio sostiene que la empresa ha optado por pagar para esquivar una sentencia que la habría forzado a rendir cuentas, y atribuye su capacidad para hacerlo al modelo de extracción de datos aplicado durante años sobre menores y usuarios en general. Recuerdan que la firma recuperará esa suma en apenas treinta días de beneficios.
El pacto cierra las reclamaciones de 47 estados, el Distrito de Columbia y los territorios, que denunciaban un diseño deliberadamente adictivo. Meta se compromete a restringir el acceso adolescente entre medianoche y las seis de la mañana, suspender notificaciones en horario lectivo, ofrecer un muro cronológico opcional y eliminar funciones lesivas como los filtros de belleza.
Te puede interesar: “Se llevaron a los perros”: la profecía que Isabel II ya había formulado
Los duques subrayan que la compañía no ha pedido disculpas ni ha mencionado las cifras abonadas, y advierten de su costumbre de trasladar toda la responsabilidad a los padres. Reclaman que YouTube y TikTok sigan el mismo camino.
Mientras tanto, su propia situación permanece sin resolver. La familia no habría contado con protección policial a su llegada, en medio del debate sobre quién asumirá ese coste. Residirán en una vivienda privada de los Cotswolds, donde Archie y Lilibet empezarán las clases la próxima semana, y mantendrán las propiedades de California y Portugal como familia internacional. El resto de la Casa Real continúa en Balmoral.
Resulta llamativo el orden de prioridades. Sobre la mudanza que ha alterado el tablero institucional, ni una palabra; sobre una batalla ajena librada en tribunales estadounidenses, comunicado completo.

