La crisis que rodea a Andrew suma ahora un nuevo y delicado capítulo. Detectives británicos investigan una acusación de supuesto comportamiento inapropiado ocurrido durante el exclusivo evento de Royal Ascot, uno de los encuentros más emblemáticos del calendario social de la monarquía.
Según señala TheTelegraph, el incidente habría tenido lugar en junio de 2002, cuando Andrew acudió al evento ecuestre junto a la difunta Reina Elizabeth II en pleno Jubileo de Oro. La investigación está siendo dirigida por la Policía de Thames Valley y forma parte del caso más amplio sobre presunta mala conducta en el ejercicio de cargos públicos.
Tal como apunta la información publicada, las autoridades quieren dejar claro que las pesquisas no se limitan únicamente a las acusaciones sobre posibles filtraciones de información confidencial al pedófilo convicto Jeffrey Epstein durante la etapa de Andrew como enviado comercial británico entre 2001 y 2011.
Los investigadores analizan además posibles delitos relacionados con conducta sexual inapropiada, corrupción y abuso de autoridad. Aunque los detalles exactos de la denuncia en Ascot no han sido revelados, la policía confirmó que está siguiendo “todas las líneas de investigación razonables”.
Andrew fue arrestado en febrero, coincidiendo con su 66 cumpleaños, y pasó más de doce horas bajo custodia antes de quedar en libertad bajo investigación. Desde entonces, el exduque ha negado categóricamente cualquier irregularidad.
La investigación continúa creciendo en dimensión. Detectives revisan ahora testimonios de antiguos ministros, funcionarios de palacio y altos cargos públicos relacionados con la etapa de Andrew como representante comercial del Reino Unido. Entre ellos se encuentra el exsecretario de negocios Sir Vince Cable, quien confirmó haber sido contactado por la policía para declarar como testigo.
Además, las autoridades británicas trabajan estrechamente con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para obtener más información vinculada a los archivos Epstein. La policía también hizo un llamamiento público a posibles víctimas o testigos para que colaboren con la investigación.
El hecho de que los agentes estén destinando recursos similares a los de una investigación por asesinato refleja la enorme gravedad con la que las autoridades manejan ahora el caso. Y mientras Buckingham intenta contener el impacto institucional, cada nueva acusación profundiza todavía más la caída pública del hermano del rey Carlos III.


