Sarah Ferguson vuelve a estar en el centro de la polémica después de que su organización benéfica, Sarah’s Trust, haya sido oficialmente clausurada en medio del intenso escrutinio provocado por las revelaciones relacionadas con Jeffrey Epstein.
La entidad, fundada en 2018, tenía como objetivo poner en contacto a benefactores con causas solidarias que necesitaban apoyo financiero. Sin embargo, la organización ha desaparecido de los registros oficiales y ya no figura como una organización benéfica activa, marcando el final de un proyecto que durante años estuvo estrechamente vinculado a la exduquesa de York.
La decisión de cerrar la fundación se produjo pocos días después de que nuevas revelaciones procedentes de los Archivos Epstein volvieran a situar a Ferguson bajo los focos. Entre los millones de documentos publicados aparecieron correos electrónicos intercambiados entre la exesposa del príncipe Andrés y el financiero estadounidense fallecido.
Algunos de esos mensajes mostraban una relación de notable cercanía. En uno de ellos, Ferguson describía a Epstein como “el hermano que siempre había deseado”, mientras que en otro correo le agradecía su apoyo con palabras especialmente afectuosas. También trascendió que lo había invitado a una celebración de cumpleaños celebrada en el Palacio de St. James en 2010, después de que Epstein hubiera cumplido una condena por delitos sexuales relacionados con una menor.
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Aunque Ferguson ha negado categóricamente cualquier irregularidad y aparecer en los documentos no constituye prueba de delito alguno, la repercusión pública ha sido considerable. La controversia ha afectado también a su labor filantrópica. Varias organizaciones benéficas con las que colaboraba decidieron poner fin a su relación institucional, entre ellas Julia’s House, Teenage Cancer Trust, Prevent Breast Cancer y Natasha Allergy Research Foundation.
La propia fundación anunció meses atrás que cerraría “por tiempo indefinido”, una decisión que, según sus responsables, ya se estaba considerando desde hacía tiempo. Sin embargo, para muchos observadores resulta imposible ignorar el momento elegido para la clausura.
El cierre de Sarah’s Trust representa un nuevo capítulo en la crisis reputacional que ha rodeado a Sarah Ferguson y al entorno del príncipe Andrés desde que el escándalo Epstein volvió a ocupar titulares en todo el mundo. Una controversia que continúa proyectando una larga sombra sobre la antigua pareja real.

