El nombre de Sarah Ferguson vuelve a ocupar titulares, envuelto en una mezcla de controversia, silencio y presión creciente. Tras meses alejada de la vida pública, la exesposa del ex Príncipe Andrés enfrenta ahora una nueva sacudida: las declaraciones de una antigua amiga que no ha dudado en pedirle un gesto contundente.
Según señala el Mirror, la polémica se reavivó tras la difusión de supuestos correos electrónicos vinculados a Jeffrey Epstein, en los que Ferguson aparece en conversaciones posteriores a la condena del financiero. Aunque figurar en esos archivos no implica delito alguno, el contenido ha generado una ola de críticas y cuestionamientos públicos.
Tal como apunta la información publicada, la examiga —identificada como Lizzie Cundy— expresó sentirse “decepcionada” al conocer más detalles de estos intercambios. En sus palabras, lo que más le impactó fue el tono cercano de algunos mensajes, en los que Ferguson habría elogiado a Epstein o incluso compartido dificultades económicas personales.
Sin embargo, más allá de la crítica, su mensaje fue directo y sin rodeos. Tras contextualizar la difícil situación de la duquesa —quien ha permanecido fuera del foco durante meses— lanzó una recomendación que resuena con fuerza: “Creo que debería dar una entrevista y decir la verdad, simplemente tener claridad y sinceridad; la gente necesita escuchar la verdad”. Una frase que, lejos de ser casual, sintetiza el sentir de quienes creen que el silencio solo agrava la crisis.
El medio plasma que, según esta misma fuente, Ferguson habría retomado el contacto con Epstein en el pasado por temor a posibles repercusiones sobre sus hijas, Princesa Beatriz y Princesa Eugenia, en un intento por protegerlas de escándalos mayores.
Se desprende de la información publicada que el impacto emocional dentro de la familia ha sido significativo, especialmente para Beatriz. Mientras tanto, un portavoz de Ferguson ha reiterado que la duquesa lamentó hace años su relación con Epstein y que rompió todo vínculo tras conocer la gravedad de las acusaciones.
En este contexto, la pregunta sigue abierta: ¿optará Ferguson por el silencio… o dará el paso que, según su antigua amiga, podría cambiarlo todo?


