La princesa de Gales volvió a demostrar por qué es considerada uno de los pilares más sólidos de la monarquía británica. Durante el Trooping the Colour, la ceremonia que marca el cumpleaños oficial del rey Carlos III, Kate Middleton protagonizó un momento que no pasó desapercibido cuando fue vista mirando fijamente a los manifestantes antimonárquicos que lanzaban abucheos mientras ella recorría Londres junto a sus hijos.
A bordo del carruaje real viajaban el príncipe George, la princesa Charlotte y el príncipe Louis, quienes acompañaban a su madre en una de las tradiciones más importantes del calendario real. A lo largo de The Mall, miles de personas celebraban el evento, aunque un grupo de activistas de Republic aprovechó la ocasión para manifestarse contra la institución.
Los manifestantes desplegaron paraguas formando el mensaje “Detengan el reinado” y corearon consignas como “No es mi rey” y “No es mi reina” al paso de la comitiva. Pese al ruido y la evidente tensión del momento, Kate mantuvo la compostura y evitó reaccionar públicamente a las provocaciones.
La jornada estuvo marcada por el esplendor militar característico del Trooping the Colour. Más de mil soldados participaron en el desfile, mientras el rey Carlos inspeccionó las tropas y la Familia Real se reunió posteriormente en el balcón del Palacio de Buckingham para presenciar el tradicional sobrevuelo de la RAF.
La princesa acaparó además la atención por su elegante conjunto azul y blanco de Catherine Walker, complementado con un llamativo sombrero de Philip Treacy y el broche de la Guardia Irlandesa, regimiento del que es coronel honoraria. Sus hijos también lucieron atuendos coordinados, reforzando la imagen de unidad familiar.
Mientras los manifestantes intentaban hacerse escuchar, la mayor parte de la multitud respondió con aplausos y vítores dirigidos a la Familia Real. La imagen de Kate manteniendo la calma junto a George, Charlotte y Louis terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más comentados de una jornada que volvió a exhibir la fortaleza institucional de la Corona británica frente a sus detractores.

