El príncipe Harry y Meghan Markle habrían viajado a Escocia con Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco, durante su reciente estancia en el Reino Unido. El destino, según sostiene el Daily Mail, fue Tanera Mor, isla prácticamente deshabitada de 800 acres que la tradición popular vincula a la película de culto El hombre de mimbre y que pertenece al financiero Ian Wace.
El cofundador de Marshall Wace la compró en 2017 por 1,7 millones de libras y habría invertido cerca de 100 millones en restaurar edificaciones y paisaje. La Fundación Taigh Mor acoge allí a unos 500 huéspedes anuales procedentes de la Policía y las Fuerzas Armadas, en un entorno descrito como reparador, donde los visitantes colaboran en labores de rehabilitación, pesca, cocina y jardinería.
Se cree que el duque ya conocía el lugar; Wace y su esposa, la exmodelo Saffron Aldridge, acompañaron al matrimonio a una función del Cirque du Soleil en 2019. Ambos portavoces declinaron comentar la información.
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La escapada trascendió una semana después de que Meghan publicara para sus 4,7 millones de seguidores un carrusel de doce imágenes titulado “Vacaciones de verano”, con una toma que parece corresponder a las Tierras Altas.
El álbum incluye la visita a Althorp, donde reposa la princesa Diana, con Lilibet paseando entre los jardines y Harry y Archie por delante portando ramos de flores, además de estampas playeras en Portugal. Ninguna muestra los rostros de los niños.
Tampoco aparece la única imagen que la institución habría valorado: el reencuentro con el rey y la reina en Highgrove, la primera visita de los nietos a su abuelo en cuatro años tras haberlos visto por última vez en el Jubileo de Platino de 2022.
El contraste resulta elocuente. Hubo tiempo para una isla privada de un multimillonario y para un álbum en Instagram; para el gesto que habría cerrado heridas, apenas una tarde sin fotografía.

