La princesa de Gales vuelve a ocupar titulares internacionales después de que Jill Biden compartiera revelaciones inesperadamente personales sobre ella en sus nuevas memorias, ofreciendo un retrato íntimo y alejado del rígido protocolo que suele rodear a la Familia Real británica.
En un extracto de su libro View From The East Wing, la ex primera dama de Estados Unidos recordó el viaje que realizó junto a Joe Biden al Reino Unido durante la cumbre del G7 en 2021. Fue allí donde conoció personalmente a Kate Middleton en una escuela primaria de Cornualles, en un encuentro marcado por una conexión inmediata que dejó una profunda impresión en Jill Biden.
La ex primera dama describió a la futura reina como una mujer “instantáneamente simpática”, sencilla y cercana. Ambas conectaron rápidamente gracias a su interés compartido por el desarrollo infantil temprano. Jill confesó que Kate la hizo sentir cómoda desde el primer momento y destacó que proyectaba una naturalidad poco habitual dentro de la monarquía británica.
Pero uno de los detalles que más llamó la atención fue el consejo personal que Jill decidió darle a la princesa. La animó a escribir un diario privado para canalizar emocionalmente la enorme presión pública que implica formar parte de la realeza. Kate le respondió que disfrutaba dibujar y pintar, aunque Jill insistió en la importancia de encontrar espacios íntimos para expresar sentimientos lejos de las cámaras.
Las memorias también revelan detalles inéditos del encuentro de Jill Biden con Isabel II en el Castillo de Windsor. Aunque asesores británicos le recomendaron evitar cualquier conversación relacionada con la familia real tras la reciente muerte del príncipe Felipe, la difunta monarca terminó hablando orgullosamente de sus bisnietos, de política internacional y hasta de sus adorados corgis, rompiendo cualquier expectativa de frialdad ceremonial.
Jill describió el ambiente en Windsor como elegante, pero sorprendentemente cálido y familiar, asegurando que no había “nada rígido ni pomposo” en la reina. Una confesión que vuelve a alimentar el enorme interés mundial por lo que realmente ocurre detrás de los muros del Palacio.


