Andrew Mountbatten-Windsor vivió una noche de auténtico pánico en la finca de Sandringham después de que un hombre con pasamontañas y presuntamente armado irrumpiera cerca de su residencia privada en Norfolk en un episodio que ya genera enorme preocupación dentro de los círculos de seguridad de la Familia Real británica.
El incidente ocurrió alrededor de las 19:30 del miércoles, cuando el exduque de York paseaba cerca de Marsh Farm acompañado únicamente por un guardaespaldas privado. Según señala el medio, Andrew estaba a punto de subir a su vehículo cuando el sospechoso descendió de otro automóvil situado a unos 50 metros y comenzó a correr hacia él mientras gritaba de forma amenazante por un estrecho camino rural.
Fuentes cercanas aseguran que el individuo logró acercarse peligrosamente a pocos metros del automóvil del hermano del rey Carlos. El conductor aceleró inmediatamente mientras el hombre continuaba persiguiendo el vehículo a pie. Aunque Andrew no sufrió daños físicos, se entiende que quedó profundamente alterado por lo ocurrido. La policía fue alertada de inmediato y el sospechoso terminó arrestado en el lugar.
Un portavoz de la policía de Norfolk confirmó posteriormente que el detenido permanece bajo custodia acusado de alteración del orden público y posesión de un arma ofensiva. Tal como apunta la información publicada, los investigadores descartan por ahora un móvil terrorista, aunque una de las principales líneas de investigación gira en torno a una posible obsesión personal con el exmiembro de la realeza.
El episodio vuelve a exponer la delicada situación de seguridad de Andrew desde que perdió la protección policial financiada por el Estado en 2022, tras el devastador escándalo derivado de su relación con Jeffrey Epstein y el acuerdo millonario alcanzado con Virginia Giuffre. Desde entonces, el exduque depende de seguridad privada financiada con fondos asignados por el rey Carlos para cubrir sus gastos personales.
La tensión en Sandringham ha aumentado además en los últimos meses debido a alertas de drones sobrevolando la finca durante visitas oficiales de alto perfil, incluido el reciente encuentro del rey con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. Aunque el Palacio de Buckingham evitó pronunciarse sobre cuestiones de seguridad, el incidente deja al descubierto el clima de vulnerabilidad y aislamiento que rodea actualmente a Andrew Mountbatten-Windsor, cuya figura sigue marcada por años de escándalos, controversias públicas y un profundo rechazo social dentro y fuera del Reino Unido.


