
Durante años, Sarah Ferguson ha intentado reconstruir su imagen pública tras décadas marcadas por altibajos mediáticos, proyectos comerciales fallidos y controversias familiares. Pero su último intento por relanzar su historia en Estados Unidos parece haber tropezado con una barrera inesperada: el rechazo frontal de las principales editoriales.
Según señala el medio Daily Mail, la exduquesa de York habría presentado a diversas casas editoriales estadounidenses la idea de publicar unas memorias reveladoras por un contrato cercano a los dos millones de dólares —aproximadamente 1,5 millones de libras—. El proyecto pretendía ofrecer su versión de los hechos tras años de polémicas que han sacudido a la familia York.
Sin embargo, el resultado habría sido contundente. Fuentes del entorno editorial citadas en Hollywood aseguran que el plan terminó con múltiples negativas e incluso con silencio absoluto por parte de algunas editoriales.
La razón principal, según se desprende de esos testimonios, radica en la incomodidad que genera cualquier iniciativa que pueda interpretarse como un intento de beneficiarse del escándalo que rodea al fallecido financiero Jeffrey Epstein.
Las recientes revelaciones contenidas en archivos judiciales han vuelto a vincular el nombre de Ferguson con Epstein, generando una nueva ola de escrutinio público. Entre los documentos publicados figuran correos electrónicos que sugieren que el magnate habría brindado apoyo financiero a la exduquesa durante más de quince años.
Uno de esos mensajes, fechado en 2009, muestra aparentemente a Ferguson solicitando ayuda económica urgente para pagar un alquiler atrasado de 20.000 libras, tras recibir amenazas de su arrendador de acudir a la prensa si no saldaba la deuda.
Otros intercambios de correos revelan un tono sorprendentemente cercano. En uno de ellos, la exduquesa incluso habría enviado un mensaje efusivo al financiero que incluía la frase “cásate conmigo”, tras una serie de elogios dirigidos a él. En aquel momento, Epstein ya había sido condenado por solicitar servicios sexuales a una menor.
Estos elementos han complicado seriamente cualquier intento de Ferguson de relanzar su imagen en el mercado editorial estadounidense. Fuentes citadas por el Sunday Express aseguran que las editoriales temen que un libro suyo pueda interpretarse como un intento de capitalizar un escándalo que ha causado profundo daño reputacional a su familia y, especialmente, a su exmarido, el Prince Andrew.
El contraste con el pasado resulta notable. Durante los años noventa y principios de los 2000, Ferguson disfrutó de una notable presencia mediática en Estados Unidos. Llegó a trabajar como corresponsal del programa Today de NBC y protagonizó campañas publicitarias para Weight Watchers que la convirtieron en una figura familiar para millones de espectadores.
Además, cuenta con una trayectoria consolidada como autora. Ha publicado numerosos libros infantiles y, más recientemente, obras de ficción histórica y romántica. En 2023 lanzó la novela A Most Intriguing Lady y en 2024 publicó el libro infantil Flora and Fern.
Aun así, varios analistas creen que el actual contexto ha cambiado radicalmente las reglas del juego. El biógrafo real Andrew Lownie ha señalado que le resultará extremadamente difícil recuperar su posición pública, mientras que el periodista especializado Robert Jobson llegó a describirla anteriormente como “desesperada por dinero” tras haber conocido el estilo de vida de la realeza.
De confirmarse esta serie de rechazos editoriales, el episodio marcaría un duro golpe para lo que alguna vez fue el llamado “sueño americano” de Sarah Ferguson. Y en un momento en que la familia York continúa bajo una intensa presión mediática, la posibilidad de contar su historia en un libro parece, al menos por ahora, más lejana que nunca.

