La llegada de Meghan Markle al Reino Unido junto al príncipe Archie y la princesa Lilibet ha añadido un nuevo capítulo a una semana ya cargada de tensión para los duques de Sussex. Sin embargo, lejos de protagonizar una aparición pública junto al príncipe Harry, la duquesa decidió mantenerse completamente al margen de los focos durante los actos relacionados con los Juegos Invictus celebrados en Birmingham.
Según señala Mirror, Meghan aterrizó en Gran Bretaña acompañada de sus hijos, en lo que representa su primera estancia significativa en el país desde el funeral de la reina Isabel II en septiembre de 2022. No obstante, la duquesa no asistió al evento del Centro Nacional de Exposiciones (NEC), donde Harry encabezó la cuenta regresiva oficial para los Juegos Invictus de Birmingham 2027.
Según el árticulo del medio británico, las preocupaciones por la seguridad continúan siendo el principal obstáculo para la familia. Tras la negativa de las autoridades británicas a conceder protección policial financiada con fondos públicos, los planes de viaje de los Sussex sufrieron varios cambios de última hora. Fuentes cercanas afirman que Meghan y los niños permanecieron alejados de los actos públicos por precaución.
Diversos informes apuntan a que la duquesa, Archie y Lilibet se alojan en Althorp, la residencia del conde Spencer y lugar donde se encuentra la tumba de la princesa Diana. La elección del enclave no pasa desapercibida, ya que conecta directamente a los hijos de Harry con el legado de su abuela.
Mientras Meghan permanecía fuera del escenario público, Harry participó activamente en exhibiciones deportivas, conversó con veteranos y pronunció un discurso en el que agradeció el apoyo constante a la comunidad Invictus. Incluso encontró espacio para bromear sobre el paso del tiempo y la pérdida de cabello desde los primeros Juegos celebrados en Londres en 2014.
La visita también alimenta las especulaciones sobre un posible encuentro privado entre el rey Carlos III y sus nietos. El monarca no ve a Archie y Lilibet desde hace cuatro años, por lo que cualquier reunión tendría una enorme carga simbólica en medio de una relación familiar que sigue marcada por la distancia y la desconfianza.


Megan no quiere ser visita con Harry porque eso implicaría llevar a los niños y no quiere que los vean, además porque sería muy abucheada, el pueblo inglés no olvida.
Y primero está ella, después ella y al final ella, entonces si a Harry le fue mal en su demanda, no quiere verse relacionada, ni siquiera para brindarle su apoyo.
Además ella continúa con su proyecto de realizar un documental sobre la Princesa Diana y seguir manipulando a Harry que ella es la reencarnación de Diana 😄