La euforia se apoderó del príncipe William después de que Inglaterra firmara una de sus victorias más memorables en territorio extranjero al derrotar por 3-2 a México en el legendario Estadio Azteca, resultado que clasificó a los Tres Leones para los cuartos de final del Mundial y desató celebraciones a ambos lados del Atlántico.
El Príncipe de Gales fue uno de los primeros en felicitar públicamente al equipo nacional. Apenas finalizado el encuentro, publicó un mensaje de siete palabras en redes sociales: “¡Bien hecho, Inglaterra! ¡Que lleguen los cuartos de final!”. La reacción del heredero al trono reflejó el entusiasmo de millones de seguidores que permanecieron despiertos durante la madrugada para presenciar el duelo.
La histórica victoria tuvo todos los ingredientes de un gran drama deportivo. El partido comenzó con retraso debido a fuertes tormentas eléctricas en Ciudad de México, mientras que Inglaterra tuvo que afrontar gran parte de la segunda mitad con un jugador menos tras la expulsión de Jarell Quansah. Aun así, el combinado inglés resistió la presión y logró imponerse en una noche marcada por la intensidad y el carácter competitivo del equipo.
William ya había mostrado recientemente su confianza en las opciones de Inglaterra durante una entrevista en el podcast New Heights, donde afirmó que un Mundial exitoso para su selección solo podía tener un desenlace: levantar el trofeo.
El seleccionador Thomas Tuchel calificó la victoria como una noche “muy especial”, aunque admitió sentimientos encontrados debido a la lesión sufrida por Jordan Henderson durante las celebraciones posteriores al encuentro.
Mientras los aficionados celebraban en pubs y calles de todo el Reino Unido, la selección inglesa dio un paso más hacia el sueño mundialista, respaldada por uno de sus seguidores más ilustres: el futuro rey.


